Depresión y obesidad

depresión y obesidadLa obesidad puede desencadenar e influir en la depresión, mientras que la depresión también puede hacer lo mismo con la obesidad, de ahí la asociación entre  ambas enfermedades, especialmente entre las mujeres. La obesidad femenina se ha relacionado con un 37% más de probabilidad de desarrollar depresión. El estrés y la depresión también están estrechamente relacionados, lo que también explica las alteraciones en los hábitos alimentarios y el desarrollo de la obesidad.

Prevención de la depresión relacionada con la obesidad
La prevención de la depresión en pacientes con obesidad no es fácil, pero la enfermedad se puede evitar prestando atención a los signos para mejorar la detección temprana. Sentirse impotente o desesperanzado, perder interés en las actividades diarias, alteraciones del apetito o del peso, alteraciones de los hábitos de sueño, ira o irritabilidad, pérdida de energía, autodesprecio, comportamiento imprudente, dificultades de concentración o dolores y molestias inexplicables son síntomas comunes. asociados a la depresión.

El estudio “Sobrepeso, obesidad y depresión: una revisión sistemática y un metanálisis de estudios longitudinales” demostró que la obesidad aumenta el riesgo de depresión, mientras que la depresión predice el desarrollo de obesidad. La depresión y la obesidad tienen factores de riesgo compartidos, incluida la clase socioeconómica baja y los niveles bajos de actividad física. De esa manera, aumentar los hábitos de ejercicio y llevar una dieta saludable también puede ayudar a disminuir el riesgo de depresión.

Tratamiento de la depresión en pacientes obesos
El tratamiento de la depresión y la obesidad está relacionado con el tratamiento del exceso de peso en sí mismo. De ahí que la cirugía de la obesidad sea un componente clave para evitar el sobrepeso y evitar la depresión asociada a la obesidad. Al disminuir el IMC, los pacientes pueden reducir el riesgo no solo de depresión, sino también de muchas otras enfermedades asociadas a la obesidad.

Y es que los beneficios de la cirugía de la obesidad van mucho más allá de la pérdida de peso.