Migraña y Obesidad: La migraña mejora tras la pérdida de peso

Según una investigación médica, para las personas que sufren de migraña con obesidad, perder peso puede disminuir los dolores de cabeza y mejorar la calidad de vida. migraña y obesidad

«Si sufre de migrañas y es obeso, perder peso mejorará la calidad de su vida familiar y social, así como su productividad laboral y escolar», dijo el autor principal del estudio. Y es que según los resultados del estudio, a la ganancia de calidad de vida que se da como consecuencia de la pérdida de peso hay que sumar la mejora de la migraña al mejorar todas las características principales que empeoran la calidad de vida de las personas que padecen migraña.

La investigación  demostró que cuando las personas pierden peso, la cantidad de días por mes con migraña disminuye, al igual que la intensidad del dolor y la duración del ataque de los dolores de cabeza.

la migraña mejora con la pérdida de pesoPara investigar los efectos de la pérdida de peso logrados a través de la cirugía de la obesidad  en la frecuencia y gravedad de la migraña, los investigadores revisaron las bases de datos de investigación médica considerando la intensidad del dolor, la frecuencia del dolor de cabeza y la duración del ataque, el IMC (Índice de Masa Corporal) y el cambio del IMC.

En un metanálisis de los 473 pacientes en los diez estudios que cumplieron con los criterios de inclusión de los investigadores, encontraron que la pérdida de peso estaba relacionada con reducciones significativas en la frecuencia de dolor de cabeza, la intensidad del dolor y la discapacidad (todo p <0,0001), así como también el ataque duración (p = 0.01).

«La pérdida de peso reduce el impacto de las condiciones asociadas con la obesidad, incluida la diabetes, la hipertensión, la enfermedad coronaria, los accidentes cerebrovasculares y las enfermedades respiratorias».

Los mecanismos que vinculan la obesidad, la pérdida de peso y la migraña siguen sin estar claros, según los autores, pero pueden incluir alteraciones en la inflamación crónica, adipocitocinas, comorbilidades de la obesidad y factores de riesgo conductuales y psicológicos.

Como vemos, la lista de mejoras derivadas de la pérdida de peso es extensa, lo suficiente para que el tratar la obesidad sea un elemento clave cuando se trata de mejorar la salud y calidad de vida.