¿Qué influye más en el desarrollo de la obesidad: comer en exceso o llevar una vida sedentaria?

El aumento de la obesidad y del sobrepeso es uno de los principales retos de salud pública tanto en España como en el resto del mundo. En los últimos años, numerosos estudios han analizado cuáles son los factores que más contribuyen al aumento de peso y a la dificultad para mantener un peso saludable.

Una de las preguntas más frecuentes es: ¿engorda más comer demasiado o hacer poco ejercicio?

La realidad es que no existe una única causa. La obesidad es una enfermedad compleja en la que intervienen factores genéticos, hormonales, metabólicos, psicológicos, ambientales y relacionados con los hábitos de vida. Sin embargo, la alimentación y la actividad física siguen siendo dos de los pilares fundamentales tanto en su desarrollo como en su tratamiento.

Alimentación y sedentarismo: dos factores que actúan juntos

Durante mucho tiempo se ha debatido cuál de los dos factores tiene un mayor peso en el desarrollo de la obesidad. Lo cierto es que ambos están estrechamente relacionados.

Consumir más calorías de las que el organismo necesita favorece el aumento de peso, mientras que un estilo de vida sedentario reduce el gasto energético diario y dificulta mantener un equilibrio entre las calorías ingeridas y las consumidas.

Por este motivo, la combinación de una alimentación poco saludable y la falta de actividad física incrementa considerablemente el riesgo de desarrollar obesidad y enfermedades asociadas.

¿Qué demostró el estudio?

Un estudio realizado en Estados Unidos comparó a un grupo de mujeres que practicaban ejercicio físico de forma habitual con otro grupo que llevaba una vida sedentaria.

Los resultados mostraron varias conclusiones interesantes:

  • Las mujeres que no realizaban actividad física consumían una mayor cantidad de calorías a lo largo del día.
  • Las participantes físicamente activas presentaban un mejor control del peso corporal.
  • Incluso entre mujeres sin obesidad, aquellas que no hacían ejercicio tenían una mayor circunferencia abdominal.

Este último dato es especialmente relevante, ya que el aumento del perímetro abdominal se relaciona con la denominada obesidad abdominal o visceral, considerada uno de los tipos de obesidad con mayor riesgo cardiovascular.

La obesidad abdominal: un riesgo que muchas veces pasa desapercibido

No todas las personas con exceso de grasa presentan el mismo riesgo para su salud.

La acumulación de grasa alrededor del abdomen se asocia con una mayor probabilidad de desarrollar enfermedades como:

  • Diabetes tipo 2.
  • Hipertensión arterial.
  • Colesterol elevado.
  • Enfermedad cardiovascular.
  • Hígado graso.
  • Síndrome metabólico.

Por ello, no solo es importante controlar el peso, sino también la distribución de la grasa corporal.

El sedentarismo: uno de los grandes problemas de nuestra sociedad

En la actualidad muchas personas pasan gran parte del día sentadas frente a un ordenador, conduciendo o utilizando dispositivos electrónicos.

A esta situación se suma la dificultad para encontrar tiempo para realizar actividad física debido al trabajo, las responsabilidades familiares o el ritmo de vida diario.

Esta falta de movimiento provoca que el gasto calórico disminuya considerablemente, favoreciendo el aumento progresivo del peso.

Es importante recordar que hacer ejercicio no significa necesariamente practicar deporte de alta intensidad.

Pequeños cambios en la rutina diaria pueden marcar una diferencia importante:

  • Caminar siempre que sea posible.
  • Utilizar las escaleras en lugar del ascensor.
  • Pasear diariamente.
  • Ir en bicicleta.
  • Bailar.
  • Realizar ejercicios de fuerza adaptados a cada persona.
  • Reducir el tiempo sentado durante la jornada.

¿Por qué muchas personas no consiguen perder peso solo con dieta y ejercicio?

Aunque mejorar los hábitos de vida es fundamental, existen pacientes que, incluso siguiendo recomendaciones nutricionales y aumentando su actividad física, no logran perder el peso suficiente o recuperan rápidamente los kilos perdidos.

Esto ocurre porque la obesidad no depende únicamente de la fuerza de voluntad.

Intervienen numerosos mecanismos hormonales y metabólicos que favorecen la recuperación del peso tras las dietas, haciendo que muchas personas entren en el conocido «efecto rebote».

En estos casos puede ser necesario valorar otras alternativas terapéuticas.

Cuando la cirugía de la obesidad puede ser una opción

En pacientes con obesidad importante o con enfermedades asociadas como diabetes tipo 2, hipertensión o apnea del sueño, la cirugía de la obesidad constituye actualmente el tratamiento que ofrece mejores resultados a largo plazo para conseguir una pérdida de peso mantenida y mejorar la salud.

Actualmente existen diferentes técnicas que permiten adaptar el tratamiento a las características de cada paciente. La elección depende de múltiples factores como el índice de masa corporal, las enfermedades asociadas, los hábitos alimentarios y la valoración realizada por un equipo especializado.

Además de favorecer una importante pérdida de peso, este tipo de intervención puede contribuir a mejorar o incluso resolver enfermedades relacionadas con la obesidad, disminuir la necesidad de medicación y aumentar notablemente la calidad de vida.

Cirugía de la obesidad y reducción de estómago en Sevilla

Si llevas años intentando perder peso sin conseguir resultados duraderos, es importante realizar una valoración personalizada para conocer cuál es el tratamiento más adecuado en tu caso.

En Obesan, unidad especializada en cirugía de la obesidad en Sevilla, estudiamos cada paciente de forma individual para determinar si puede beneficiarse de una reducción de estómago, una cirugía bariátrica o de otro tratamiento médico adaptado a sus necesidades.

Nuestro objetivo no es únicamente conseguir una pérdida de peso, sino mejorar la salud, controlar las enfermedades asociadas y ayudar al paciente a mantener los resultados a largo plazo mediante un seguimiento multidisciplinar.

Porque tratar la obesidad significa mucho más que bajar kilos: significa recuperar movilidad, bienestar y calidad de vida.

Fuente del estudio: CBS News. What’s more to blame for obesity: lack of exercise or eating too much?

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